¿Puede llegar a excitarnos la música?

Probablemente nunca te haya pasado, ya que usar música para conseguir excitarse, no es algo que esté demasiado extendido o al menos una cosa que no suele oírse de forma habitual por ahí, lo cierto es que hay determinadas canciones que son capaces de hacer despertar en nuestro interior, deseo sexual. Un deseo, que por muy sorprendente que parezca, comienza en un lugar tan insospechado como es el oído. ¿De verdad que todo empieza ahí? Eso es lo que afirman los sexólogos. Según los estudios realizados, el oído es una parte fundamental en la excitación sexual. Es por ello que los diferentes elementos que forman la música, ayudan a que estemos más predispuestos al sexo.

No solo predispone a sentirse más excitado, sino que además, como se puede ver por los resultados de varios estudios realizados, para una enorme cantidad de personas, es mucho más placentero tener música de fondo mientras practican sexo y hacen videos porno, que realizarse cualquier tipo de caricias. Algo, que no deja de resultar bastante llamativo, lo cual pone de manifiesto lo permeable que es nuestro cerebro a la música.

¿Cuánto puede llegar a excitar la música?

Como sucede con otras sensaciones, lo mucho o poco que pueda llegar a excitar una canción, dependerá de lo que nuestro cerebro esté dispuesto a experimentar en ese momento. Si está más relajado, hay muchas más probabilidades de que la excitación que sintamos sea mucho mayor, que si este ha pasado por unos días con demasiada carga de trabajo o estrés. Otra cosa que también ayuda a que el cerebro tenga este tipo de sensación, es tener una cierta disposición a que la música nos lleve a este estado. Por ejemplo, si no creemos que esto pueda ayudarnos a alcanzar el clímax, por muy sensual que sea la música, será casi imposible que nuestro cuerpo sienta el más mínimo cambio.

Si por el contrario, se está predispuesto a que la música sirva como acicate durante alguna experiencia sexual, cada vez será más sencillo alcanzar la excitación que deseemos en ese momento. De hecho, algunos especialistas creen, que la música tiene este efecto en nuestro cuerpo, porque se asocia a un proceso mnemónico, es decir, la asociación de una canción o grupo de canciones a una experiencia que nos ha resultado placentera en el pasado o a algún hecho en el que la melodía se encontrara presente.

Una asociación sexual, en la que directa o indirectamente se lleva trabajando durante el último siglo, a través de cosas tan aparentemente banales como ir a una discoteca los fines de semana o formar un grupo de música con tus amigos. No es lo único a lo que se encuentra muy ligado el sexo, ya que de un tiempo a esta parte, la mayoría de las canciones que proceden de la América Latina, tienen en sus letras contenido sexual bastante explícito.

¿Qué música es la adecuada para excitarse?

En términos generales, ya que todo el mundo tiene sus gustos particulares, parece ser que la música que más ayuda a la hora de conseguir excitarse porno gratuit, es aquella que posee una cadencia repetitiva y un ritmo que vaya aumentando con el paso de los minutos, tal y como sucede como cuando se está inmerso en una relación sexual. Cuanto más sensual sea la melodía, habrá una mayor disposición a las caricias, la duración del sexo y por supuesto la sensación de placer.

Los efectos de la música en nuestro cerebro

Está más que demostrado, que nuestros ancestros ya tenían presente la música en su vida. Una música, cuyo sentido es improbable que podamos conocer (al menos en el caso de los hombres que vivieron en la Prehistoria), la cual ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, convirtiéndose en un elemento esencial en nuestras vidas.

Una evolución, que ha creado un sinfín de estilos musicales y fusiones, no muy acertadas en muchas ocasiones, tan diversos como seres humanos hay en el Planeta Tierra. Es precisamente esta diversidad, la que ha hecho que múltiples estudiosos, la hayan hecho uso de la música, para llevar a cabo alguno de sus experimentos. Porque, aunque no lo parezca, la música puede hacernos cambiar de ánimo rápidamente, ayudarnos a relajarnos tras un duro día de trabajo o conseguir que tengamos una experiencia sexual escorts barcelona mucho más satisfactoria.

¿Cómo afecta la música a nuestro cerebro?

Tal y como ha sido reflejado en varios estudios, escuchar música, hace que nuestro cerebro libere determinadas sustancias químicas, que nos provocan placer. Pero no solo es capaz de hacernos sentirnos transportados de tal manera, ya que también tiene efectos tan beneficiosos en nuestro organismo, como: ayudarnos a memorizar mucho mejor, mejorar la atención, hacernos cambiar de humor, desarrollar la actividad motora…etc.

Cuando nos ponemos a escuchar música, varias de las áreas principales del cerebro se activan, consiguiendo con ello cosas tan increíbles como por ejemplo:

  • Que los niveles de las hormonas en las que se mide estrés, se reduzcan.
  • Que las ondas cerebrales fluyan con mucha más rapidez
  • Que seamos capaces de alcanzar el éxtasis sexual de forma mucho más potente

La música es estimulante

De un tiempo a esta parte, han surgido una gran cantidad de recopilatorios y listas de reproducción, creados especialmente para servir de ambientación a los momentos previos de las relaciones sexuales o acicate durante el momento culminante. ¿Por qué hay tanto interés en crear música para este momento? Porque consigue que la lívido aumente de forma mucho más rápida, el corazón funcione a un ritmo adecuado y se generen muchas más endorfinas.

No solo estimula sino que además…

Tiene el poder de ayudar a que el sistema inmulógico sea mucho más fuerte, creando en nuestro cerebro, una especie de falsa sensación de que podemos continuar realizando aquello que tanto nos gusta. Y no solo eso, sino que además, en personas que sufren de estrés crónico o ataques de ansiedad, la música tiene un efecto calmante tan efectivo o incluso más, que el de los fármacos que deben de tomarse.

La música también tiene efectos adversos

Como todo en la vida, la música no solo tiene beneficios, también puede ser capaz de afectarnos de forma negativa. Por ejemplo, elegir una colección que desagrade a nuestra pareja, puede provocar el efecto contrario que estábamos buscando. Es por eso, que si se desea usar la música para mantener relaciones sexuales, se opte por música ambiental en la que no haya ningún tipo de sonido que pueda servir de distracción y que esta se encuentre a un volumen adecuado. ¿También importa el volumen? Por supuesto, si el volumen de tu reproductor es demasiado alto, es bastante probable que se genere un estrés totalmente innecesario, el cual no te hará sentir el mismo placer, como cuando todo se desarrolla en un ámbito mucho más relajado.