Fuimos al estudio y tocamos cada día. Pasaron todo tipo de cosas y surgió la química que hay entre nosotros”, dice la banda. “Es música buena y orgánica. Hay mucha producción, muchas guitarras y algunas de nuestras antiguos sonidos de referencia, pero lo que se escucha es a nosotros tres tocando. Músicos reales, tocando de verdad juntos en el estudio, algo no muy frecuente en nuestros días, pero que existe en el nuevo álbum.