Publicado: 05 mayo 2010
Tras recibir recientemente la Medalla de Andalucía, el cantaor jerezano vuelve con Ruido, que en sólo 24 horas se ha situado el nº1 en iTunes.
En el primer día de venta, Ruido, el nuevo álbum de José Mercé, ha entrado directamente al nº1 en la lista de descargas digitales de iTunes en España. Ruido es una de las obras mayores del artista jerezano, el 17º disco de una carrera que comenzó cuando a los 13 años apareció su primer trabajo en 1968. A lo largo de este tiempo, especialmente desde que en 1998 lanzó Del amanecer, José Mercé ha logrado algo tan difícil como conseguir que el flamenco sea para todos, llevarlo a la máxima popularidad sin perder alma ni jondura. Así es Ruido, así es Contigo, el primer single del álbum que lo ha llevado al nº1.
“Contigo, aprendiendo a estar contigo en este invierno sencillo. Música en la habitación, tú con coplillas de amor, yo el estribillo”. José Mercé comienza a cantar Contigo y la emoción sube. Es una canción compuesta por Isidro Muñoz, productor del disco, adornada sólo por guitarras españolas, alejada de los palos flamencos pero jonda y vibrante como pocas. Una joya que vuela por encima de estilos para posarse en lo que podemos llamar gran música.
Es el adelanto de Ruido, que se ha publicado pocos días después de que José Mercé haya cumplido 55 años. Producido de manera magnífica y esencial por Isidro Muñoz, Ruido se sostiene con una o dos guitarras, percusión, bajo y coros, suficientes para enmarcar la impresionante voz de José Mercé. Pureza flamenca con excelentes canciones de Isidro Muñoz, que firma todo el disco excepto el cierre con la emblemática Nana de la cebolla. Además de la magnífica Contigo, en Ruido hay bulerías (Ruido, La llave, Fe), tangos (De rima en rama), alegrías (Pan y pico), rumba (Todos seremos), sin olvidar el cante grande como la soleá (Vengo de donde no estuve) y añadiendo una impresionante versión de la Nana de la cebolla con letra del poeta Miguel Hernández y música de Alberto Cortez, que recrea la que realizó Joan Manuel Serrat en 1972 con las colaboraciones especiales de Pasión Vega y Carlos Sanlúcar.